BIENVENIDO MISTER MARSHALL
Temática
El tema principal de la película, aunque soterrado bajo la apariencia inofensiva de una comedia, es la crítica mordaz a la España del momento, por tanto, la crítica social. Este talante lleva a Berlanga a reírse de las propias miserias, mostrando asimismo un cuadro costumbrista rural divertido y amable donde están presentes las caricaturas de los personajes prototipo, imagen de las instituciones y personajes a los que, en el fondo, se pretende criticar. Por tanto, esta comedia satírica disimula una ácida crítica de la realidad del país, de las instituciones del gobierno, de la ayuda americana y de Estados Unidos. Centra la crítica en la política aislacionista del gobierno, el culto a las falsas apariencias (pues se pretende mostrar una realidad acorde con lo que ellos creen que quieren ver los americanos y no las cosas tal cual son), la identificación de España con lo andaluz y los toros, así como la mitificación del flamenco, el atraso cultural y económico del país, la influencia del párroco como representante de la institución eclesiástica…todo con ese tono crítico e irónico tan hábil como habitual en la filmografía de Berlanga. En definitiva, se trata de una visión corrosiva de la España profunda del franquismo, llena de metáforas y dobles sentidos.
Para terminar, me gustaría apuntar que, en mi opinión, convertir la triste historia del atraso de la España de los años 50 en una divertida comedia es una labor meritoria.
Hermeneútica, crítica y recepción de la película
A pesar de tratarse de una sátira de la sociedad española y del aislacionismo del régimen franquista, la película superó los estragos de la censura.
Es memorable y digna de mención la anécdota según la cual la escena de la banderola con la imagen de la bandera americana arrastrada por el agua de una acequia de desagüe levantó las iras de Edward G. Robinson, vocal del Jurado del Festival de Cannes de 1953.
A pesar de todo, la película terminó por conseguir un premio en el festival de cine francés haciéndose así más popular y taquillera.
En palabras del propio Berlanga: "La película se estrenó un lunes y el miércoles ya la iban a retirar porque no fue nadie a verla; pero llegó el premio de Cannes y cobró un éxito inesperado".
En resumen, podemos decir que esta obra maestra del cine español toreó a la censura y consiguió por méritos propios convertirse en una película inolvidable, imperecedera y divertida a la vez que triste y conmovedora, profundamente comprometida con la sociedad y digna de mención incluso en el campo de la música, pues no hay quien no haya escuchado alguna vez su famoso “Americanos”.
Temática
El tema principal de la película, aunque soterrado bajo la apariencia inofensiva de una comedia, es la crítica mordaz a la España del momento, por tanto, la crítica social. Este talante lleva a Berlanga a reírse de las propias miserias, mostrando asimismo un cuadro costumbrista rural divertido y amable donde están presentes las caricaturas de los personajes prototipo, imagen de las instituciones y personajes a los que, en el fondo, se pretende criticar. Por tanto, esta comedia satírica disimula una ácida crítica de la realidad del país, de las instituciones del gobierno, de la ayuda americana y de Estados Unidos. Centra la crítica en la política aislacionista del gobierno, el culto a las falsas apariencias (pues se pretende mostrar una realidad acorde con lo que ellos creen que quieren ver los americanos y no las cosas tal cual son), la identificación de España con lo andaluz y los toros, así como la mitificación del flamenco, el atraso cultural y económico del país, la influencia del párroco como representante de la institución eclesiástica…todo con ese tono crítico e irónico tan hábil como habitual en la filmografía de Berlanga. En definitiva, se trata de una visión corrosiva de la España profunda del franquismo, llena de metáforas y dobles sentidos.
Para terminar, me gustaría apuntar que, en mi opinión, convertir la triste historia del atraso de la España de los años 50 en una divertida comedia es una labor meritoria.
Hermeneútica, crítica y recepción de la película
A pesar de tratarse de una sátira de la sociedad española y del aislacionismo del régimen franquista, la película superó los estragos de la censura.
Es memorable y digna de mención la anécdota según la cual la escena de la banderola con la imagen de la bandera americana arrastrada por el agua de una acequia de desagüe levantó las iras de Edward G. Robinson, vocal del Jurado del Festival de Cannes de 1953.
A pesar de todo, la película terminó por conseguir un premio en el festival de cine francés haciéndose así más popular y taquillera.
En palabras del propio Berlanga: "La película se estrenó un lunes y el miércoles ya la iban a retirar porque no fue nadie a verla; pero llegó el premio de Cannes y cobró un éxito inesperado".
En resumen, podemos decir que esta obra maestra del cine español toreó a la censura y consiguió por méritos propios convertirse en una película inolvidable, imperecedera y divertida a la vez que triste y conmovedora, profundamente comprometida con la sociedad y digna de mención incluso en el campo de la música, pues no hay quien no haya escuchado alguna vez su famoso “Americanos”.