jueves, 8 de abril de 2010

El séptimo sello

EL SÉPTIMO SELLO

* TEMÁTICA

El universo cinematográfico de Bergman es complicado porque sus películas son ejercicios de pura introspección, en las que el director sueco plantea cuestiones y reflexiones que no sólo le afectan a él como ser humano sino que son temas universales. Su cine -salvo contadas excepciones- se preocupa por tratar problemas humanos como la soledad, la incomprensión de la pareja, el final de la vida (el hombre ante la muerte), la existencia de Dios…
Los temas principales de “El Séptimo Sello” son la muerte, la religión (como visión existencialista racionalista, frente a la trascendencia de un más allá) y el Apocalipsis. Bergman trata de representar el existencialismo, la incesante búsqueda del hombre para encontrarle un sentido a la vida. Como tema secundario encontramos el amor y como temas terciarios, aquellos referidos a realidades de la Edad Media, que no pueden dejar de estar presentes dada la ambientación, como son la peste, las Cruzadas o la Inquisición.
En palabras del propio Bergman, “El Séptimo Sello” es una alegoría con un tema muy sencillo: el hombre, su eterna búsqueda de Dios y la muerte como única seguridad. * OPINIÓN

A pesar de tratarse de una película rodada en los años 50 y ambientada en la Edad Media, se encuentra en plena vigencia.
Como decíamos en el análisis de la temática, la obra de Bergman trata temas universales, preocupaciones del hombre en cualquier momento y lugar, motivo por el cual esta película no puede dejar indiferente al espectador. Por ello, lo más importante del film es la reflexión final: lo único seguro que tenemos en la vida, es la muerte y ella es la única que nos hace iguales. A la hora de morir, no existe distinción alguna. Asumiendo esta muerte segura, la película nos invita a reflexionar sobre la actitud que hemos adquirido ante una muerte inevitable que condiciona toda la vida. A este respecto, es interesante la contraposición de caracteres del caballero y su escudero. El primero está preocupado por encontrar a Dios, por la muerte, mientras que el segundo quiere vivir la vida y disfrutar, es más terrenal. De esta contraposición surge también una complementación y puede entenderse como las dos posturas posibles ante la muerte
En mi opinión, y por todo lo dicho, se trata de una obra maestra de la Historia del Cine, por el interesante tratamiento de temas fundamentales, reflexión necesaria para cualquier ser humano.

La noche americana

LA NOCHE AMERICANA


ARGUMENTO:

La noche americana cuenta la historia del rodaje de la película Os presento a Pamela, en un estudio en Niza, entremezclada con las vivencias de todos los que trabajan en éste, desde el director (Ferrand), pasando por los actores (Alexandre, Séverine, Alphonse y Julie Baker) hasta aquellos personajes que se encuentran tras las cámaras pero no por ello menos importantes en la creación cinematográfica, tales como la script, Lilian. Ésta mantiene una tempestuosa relación con Alphonse, a quien finalmente abandona para marcharse con un figurante inglés. Por su parte, Julie se ha casado con el médico que consiguió hacerla salir de su depresión nerviosa pero una noche, tras calmar a Alphonse, desolado por el abandono de su novia, se acuesta con él y éste llama a su marido y le cuenta lo ocurrido, por lo que el doctor Nelson se presenta en Niza en pocas horas. No obstante, Julie arreglará lo acaecido y cuando termina el rodaje, marchará de nuevo con él a Londres. Alexandre y Séverine son antiguas estrellas de Hollywood que mantuvieron una relación. El primero se muestra como un personaje paciente y trabajador que finalmente morirá en un accidente de coche, con el consecuente descoloque que esto supone para el fin del rodaje y la segunda, estrella venida a menos, tiene problemas con el alcohol que le producen inestabilidad, falta de seguridad en sí misma y continuos errores en su trabajo.
La película que ruedan, Os presento a Pamela, cuenta la historia de un joven (Alphonse) que se casa con una inglesa (Julie). Ésta y su padre (Alexandre) se enamoran cuando los presenta y huyen, por lo que el joven mata a su padre tras conocer su paradero.


ELEMENTOS FORMALES DEL TEXTO FÍLMICO:

Códigos visuales:
El cuadro utilizado es el estándar. Por lo general, el ángulo que toma la cámara es recto, correspondiendo al ojo del hipotético espectador, pero encontramos ejemplos de picados, como cuando se filma a los operadores que graban la escena en la que Stacey se baña en la piscina y es reclamada por Alexandre para redactar una carta, o de contrapicados, como la escena previa al momento en el que Pamela se asoma a la ventana para hablar con sus suegros. Por regla general, el nivel de la película es equilibrado. Con respecto a la altura, y teniendo en cuenta lo dicho hasta ahora del ángulo y el nivel, responde en su mayor parte a la altura de los ojos de un espectador que se encontrara en la realidad rodada. Sin embargo, en el caso del picado de la escena en que la mujer del regidor hace punto en el espacio en el que han de rodar y la consecuente conversación acerca de ésta, la mayor altura de la cámara es necesaria dado que los personajes observan el acontecimiento desde un balcón.
En referencia a la escala, puede decirse que no hay un claro predominio de un tipo de plano sobre los demás, si bien sí dominan los planos medios y americanos en las conversaciones entre personajes, así como algunos primeros planos de rostros. Los planos generales también son usuales, pero no suelen presentar espacios demasiado amplios sino que sirven para dar una idea general del entorno en el que se desarrolla un acontecimiento.
La composición remarca la pretensión de dar un aspecto natural y desenfadado al filme, sin intenciones suntuosas ni rebuscadas. La expresividad que da la composición a la película es precisamente la que, a mi entender, se pretende, y ésta es la de presentar espacios creíbles y verosímiles en la manera en que se le presentarían en la vida real al espectador, cuya mirada no pretende conducirse demasiado.
El cromatismo es fiel a la realidad figurada prácticamente en todo momento, ya que presenta los colores de ésta, si bien es remarcable y subrayable la importancia del uso del blanco y negro en lugar del color en tres ocasiones, en lo que se utiliza para representar un sueño del director. El uso del blanco y negro en sustitución del color que recorre el resto de la película pretende evocar el pasado, un tiempo anterior, la infancia del personaje, momento en que comienza a cultivar la cinefilia que le motiva.
La iluminación, en la línea ya comentada de la película de recrear la vida real, trata de mostrar espacios alumbrados que creen sensación de verosimilitud, presentando interiores y exteriores iluminados como corresponde a cada uno respectivamente, así como las pertinentes luces y sombras propias de la acción de una iluminación natural. Con respecto al tema de la iluminación, resulta muy interesante la idea del cine dentro del cine, de mostrar un rodaje, pues se nos muestran las artimañas de las que se vale la creación cinematográfica para acentuar aquellos elementos que interesan más en un determinado momento, tal como se nos enseña cuando se explica el modo en que la vela iluminará más la cara de Julie en la escena de los disfraces gracias a que tiene una bombilla en su parte trasera. En este sentido, también es importante por didáctica la escena en la que Alphonse y Pamela van en coche; vemos cómo éste realmente es movido por una furgoneta que también tiene dos focos que iluminan a los personajes en el coche, dado que es de noche y si no, sería difícil distinguir algo más que la oscuridad propia de un automóvil en semejante situación.
Por regla general, los movimientos son equilibrados, acompasados y moderados, tanto en el caso de los personajes y objetos, quienes no se mueven de manera brusca ni rápida apenas en ningún momento (a excepción, por ejemplo, del coche que se precipita al vacío), como en el de la cámara, quien acompaña a los personajes o los filma desde un lugar fijo, con la posibilidad de acercarse o alejarse de ellos sin cambiar su posición.
En el caso de la cámara, y a modo de ejemplo de cámara que se mueve dejando a los personajes en un sitio fijo, podemos hablar del momento en el que la cámara va desplazándose hacia la derecha, negra en su totalidad, para ir dejando en el lado izquierdo a Alexandre y Séverine abrazados tras la decisión de Ferrand de suspender el rodaje debido a que Séverine es incapaz de decir bien el texto en la escena en que le recrimina a Alexandre su actitud en la cena de la noche anterior. También es curioso ver cómo se nos muestra con un movimiento de acercamiento de la cámara el travelling ficticio del rodaje de Os presento a Pamela. En la escena en que Stacey nada en la piscina antes de la llamada de Alexandre para que escriba la carta que éste quiere dictarle, se nos muestra el travelling que está produciéndose para esta toma.
La función que tiene el movimiento en la película es esencialmente narrativa; acompaña y complementa a la narración, sin tener, en principio, demasiadas aspiraciones estéticas.

Códigos sonoros:
Los diálogos en el filme son sencillos, ágiles y fáciles. Con respecto a la banda de ruidos, cabe decir que no es especialmente intensa, pues la película se forma principalmente de los diálogos que dan forma al argumento, si bien es interesante la escena en la que se graban ruidos (palmas, murmullos…) para el rodaje de Pamela.
Es cierto que en algunos momentos los ruidos que apenas serían perceptibles en la realidad se muestran exagerados, como la bofetada que Alphonse da a Alexandre al comienzo del rodaje de Os presento a Pamela, como muestra de la importancia que ésta tiene en el argumento dado el enfado de Alphonse por lo sucedido o Os OOsel giro de la llave en la puerta que Joel abre cuando descubre a Odile en la cama con el que después se revelará que va a casarse. La acentuación de este sonido podría remarcar la importancia que tiene el hecho de que está abriendo una puerta cerrada a fin de guardar la intimidad de la pareja.
Es interesante la música que acompaña a la escena repetida en tres ocasiones de Ferrand agitándose en su cama justo antes de recordar su infancia. Su cara revela inquietud o por lo menos expectación y la música que acompaña al momento fomenta esta interpretación por parte del espectador, quien sabe que se acerca un momento relevante.
El maullido del gato que se escucha antes de que éste aparezca y se entienda el por qué de su existir causa en el espectador una sensación de curiosidad bastante remarcable.
La banda sonora es potente e interesante.

Códigos sintácticos:
El ritmo de la película es moderado, ya que los sucesos no se precipitan en una catarata de revelaciones pero tampoco es especialmente lento. Las secuencias se suceden con cierta agilidad, contribuyendo al buen ritmo de la trama el hecho de que el espectador conozca detalles de la misma antes de que sean necesarios; esto es, por ejemplo, lo que ocurre con el argumento de Os presento a Pamela. Si no fuera porque Alphonse y Alexandre lo describen al comienzo, las primeras escenas del rodaje quedarían un poco descolgadas pero dado el conocimiento del espectador, el principio fluye más fácilmente y cuando uno se da cuenta, ya está atrapado en el filme.
En referencia a la sintaxis o forma de coordinar y unir del texto fílmico, y por ser algo excepcional, es remarcable la superposición de letreros luminosos en la imagen de Ferrand durmiendo, justo antes de soñar con su infancia.


ELEMENTOS FORMALES DEL RELATO:

Enunciación y punto de vista:
La película está dirigida a un espectador del que se presupone un interés por el conocimiento de relaciones humanas concretas de las que pueden sacarse conclusiones generales en lo que a éstas se refiere, pero sobre todo a un espectador cuyo interés por el cine ha de ser grande, ya que el filme se presenta como una especie de didascalia sobre la creación cinematográfica.
Con respecto al nivel narrativo, cabe decir que no nos encontramos con un relato de un solo nivel, sino que la idea del cine dentro del cine hace que debamos hablar de relato metadiegético al pensar en la historia contada en Os presento a Pamela, si bien esta historia no responde a un orden lineal sino que, como es propio del rodaje cinematográfico, se presenta desordenadamente ya que así es como se rueda; no obstante, se nos ayuda para seguirla y entender desde el principio de qué trata, destacando en este sentido el resumen de la misma que hacen Alphonse y Alexandre al comienzo.
Acerca del punto de vista, puede decirse que en general encontramos una focalización externa, que supone el ocultamiento del narrador, buscando un relato objetivo que dé lugar a la mímesis pura. La pretensión es la de mostrar una historia verosímil, en la que los personajes interactúan como en la vida misma, de modo que no se guía al espectador por medio de un gran conocimiento por parte del narrador, sino que se pretende que los protagonistas vayan revelándose como seres perfectamente creíbles por medio de sus propias acciones. No obstante, sí cabe señalar algunos momentos en que el personaje se muestra como un ser accesible hasta lo más hondo de su ser, pues nosotros, como espectadores, podemos conocer sus más íntimos pensamientos. Éste es el caso de Ferrand, director de la película y preocupado por el tema del cine, de quien en un momento dado podemos escuchar su reflexión interna: “el rodaje de una película puede compararse con un viaje en diligencia por el Oeste: el principio, todos creen que realizarán un viaje estupendo pero pronto comienzan a preguntarse si llegarán algún día a su destino”. En este caso, la focalización es interna o subjetiva, pues el narrador sabe tanto como el personaje y nos hace a nosotros partícipes de su cavilación.

El tiempo cinematográfico:
El orden del tiempo en La noche americana es lineal casi en tu totalidad, pues cuenta el rodaje de manera cronológica, pero el tiempo en la historia de Os presento a Pamela no responde al orden cronológico de ésta sino que aparece desordenado dando la idea de cómo se lleva a cabo un rodaje.
A pesar de que la historia del rodaje de la película, es decir, la trama de La noche americana, se presenta de manera cronológica casi por completo, hablando entonces de un tiempo lineal, se inserta en tres ocasiones un recuerdo de la infancia de Ferrand que contribuye a permitirnos que le conozcamos mejor, pues muestra su pronta cinefilia. Esta analepsis o flash-back se nos muestra cambiando el color: pasa de la amplia gama cromática, fiel a la realidad, del resto de la película, al blanco y negro que evoca un tiempo pasado. Esta anacronía es externa, pues el momento narrado es anterior al comienzo del relato.
Con respecto a la duración del tiempo, ha de hablarse de relato sumario, pues se condensa la historia. En referencia a las elipsis cuya existencia tiene importancia en la historia, debemos destacar el momento en que Julie y Alphonse hacen el amor, omitido en el relato. Esta omisión se debe al interés que suscita la escena, estableciendo de esta manera un juego de complicidades con el espectador, quien no necesita ver lo que ha pasado para entenderlo.
Asimismo, encontramos un ejemplo destacable de pausa. Cuando el doctor Nelson acude al estudio para reunirse con Julie tras haber hablado con Stacey, la imagen de su rostro queda detenida un momento cuando entra en el camerino; esto sucede antes de que nosotros hayamos podido ver la cara de Julie y por tanto aún no imaginamos cuál va a ser la reacción de ésta, de modo que la pausa refuerza la intriga del espectador por conocer lo que sucederá.
El relato es en su mayor parte singulativo, si bien hemos de hablar de relato repetitivo en lo que a la escena del sueño de Ferrand se refiere. Si bien el hecho recordado sólo ocurrió una vez en su infancia, éste lo sueña hasta tres veces.

Estructura del relato:
La estructura narrativa del relato se compone de presentación, nudo y desenlace; la presentación es introducida por una escena perteneciente al rodaje de Os presento a Pamela; el rodaje es el vertebrador del filme y en torno a él se desarrollan una serie de historias que forman el nudo y que tienen su desenlace con el fin del mismo. Las historias que se dan entre los distintos personajes tratan el complicado proceso de trabajo colectivo que conlleva la creación cinematográfica así como la complejidad de las relaciones humanas. Siendo éstos los temas del nudo, bien podríamos decir que el desenlace sólo llega en lo que al rodaje, núcleo de estas relaciones, se refiere, ya que las vidas de los personajes continuarían en un futuro desconocido para los espectadores.

Existentes (personajes y escenarios):
Ferrand es el director de la película cuyo rodaje vertebra el film. Su pasión por el cine y sus ideas sobre el mismo son, principalmente, lo que se nos permite conocer de él, gracias a sus propias reflexiones por un lado y los sueños de una infancia ya dedicada a la cinefilia por otro. Entiende el cine como parte indispensable de la vida, llegando a decir a Alphonse en un momento dado que éste está por encima de la vida.
Alexandre es un actor que ronda los cincuenta años. Su agraciado físico y su talento se suman a su carácter, agradable, amable y paciente con todo el mundo. Séverine es una actriz de edad aproximada a la de Alexandre y con quien trabajó en el pasado en Hollywood. Se nos presenta como una antigua diva venida a menos, probablemente por su problema con el alcohol. De ella se nos dice también que tiene un hijo enfermo cuya cercana muerte es previsible. Este factor es también decisivo en su actitud, con grandes altibajos, pues tan pronto está contenta como es patente su malhumor o su apatía.
Alphonse es un hombre de unos treinta años con ciertos toques en su personalidad que bien podrían recordar a un niño. Es inocente, ingenuo y romántico, así como muy enamoradizo e inestable.
Julie Baker es una actriz inglesa de gran belleza que se ha casado con el que fuera su médico durante la depresión nerviosa que sufrió meses antes del rodaje que se nos presenta. Sus relaciones con el resto de los compañeros parecen educadas y amables pero distantes en todo momento hasta que nos sorprende con su esporádica aventura con Alphonse.
Con respecto a los escenarios, podemos decir que éstos se presentan como marco de referencia de donde se sitúan los personajes, sirviéndonos para hacernos cargo del lugar y el tiempo en que se desarrolla la acción, esto es, en la Francia de los años 70. Es especialmente interesante, dada la importancia que cobra la creación cinematográfica en la película, la aparición de decorados que se nos presentan como tal, ya que asistimos al rodaje de un film. En lugar de aparecer representando espacios reales que identificaríamos con entornos por todos conocidos, podemos ver cómo se simulan una calle, una boca de metro o una habitación.

Ladrón de bicicletas

LADRÓN DE BICICLETAS


Elementos formales del texto fílmico:

Sobre los códigos visuales cabe decir en primer lugar que no hay grandes ostentaciones de índole cinematográfica, puesto que se trata de un cine que pretende captar sin artificios el devenir de unos acontecimientos. El realismo de la imagen surge de evitar la manipulación, se procura remitir a la propia realidad. En general, el Neorrealismo se caracteriza por una austeridad en el empleo de medios técnicos, y esto, obviamente, tiene su proyección sobre el resultado formal de la película.
En general, predominan los planos generales, con la intención de describir el contexto en el que se lleva a cabo la acción. Se trata de representar una verdad con la que el cineasta está comprometido, y en este sentido, son estos planos los que dan mejor cuenta de la situación.
La película se presenta mediante un crudo blanco y negro que nos muestra la penuria de la Italia de la posguerra a veces en un tono que se acerca al documental, revelando la penosa situación del momento y entremezclando ésta con el argumento.

Códigos sonoros:
Los diálogos se caracterizan por el intento de imitar el lenguaje coloquial y hasta vulgar o quizá incluso por ser el habla de los propios actores en su vida real, pues éstos son buscados entre las gentes corrientes, prescindiéndose de la actuación de estrellas cinematográficas.
La música aparece a lo largo de toda la película, no sólo como elemento externo a la historia, expresando emociones y sentimientos en colaboración con las imágenes, los diálogos y la propia narración, sino también como música inserta en la propia historia por estar en ella su origen (recuérdese al niño tocando el acordeón o el ensayo para la actuación que se lleva a cabo en el local donde se celebra una reunión sindical).

Códigos sintácticos:
El ritmo de la historia no es demasiado rápido, pues se detiene en mostrarnos detalles que dan buena cuenta de la terrible situación de la Italia del momento, pretensión de un director comprometido socialmente, pero tampoco es lento; consigue captar la atención del espectador mediante una dinámica consistente en el ritmo de la propia vida.

Elementos formales del relato:

La narración consta de un solo nivel, pues se nos cuenta una única historia. Del relato de esta historia se encarga un narrador extradiegético, un narrador que no participa en la historia y que es exterior a ella, cuya pretensión es dar buena cuenta del contexto en el que ésta se inscribe. Asimismo, se trata de un relato no focalizado, pues no existe un punto de vista determinado. No obstante, en determinados momentos, la focalización pasa a ser subjetiva, pues llegamos a sentir que es el propio personaje (el padre o el hijo) quien nos está contando la historia, su historia.
La historia es sencilla, pero directa y conmovedora. Se trata de una historia simple, cercana a un cine marginal, pero capaz de conmover al espectador por medio de temas que son inherentes al ser humano en cualquier momento y lugar: la desesperación, la pobreza, la miseria, la desigualdad, pero también el amor y la ternura.
De esta película se puede destacar el lado testimonial que pretende erigirse como especie de documental sobre la realidad coetánea. El cineasta se muestra comprometido con unas circunstancias terribles fruto del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Se trata de un relato lineal y sumario, si bien podemos hablar de escenas en aquellos momentos en que coinciden temporalmente el relato y la historia, cosa que sucede a menudo, pues el tiempo que dura la historia no es mucho; la acción sucede en tres días consecutivos que se narran de manera ordenada. Asimismo, el relato es singulativo.

Con respecto a la estructura del relato, cabe decir que ésta responde al planteamiento clásico. Se divide en tres partes: planteamiento, nudo y desenlace. Sobre éste último debemos resaltar que se trata de un final que, sin ser abierto, pues está claro que Antonio se queda sin su bicicleta y el ladrón no es reconocido como tal, sí deja planteada una cuestión al espectador: nos hace recapacitar sobre la miseria de un panorama asolado por la Segunda Guerra Mundial, así como sobre la tristeza y la desesperación de un conjunto de seres humanos que sufren exactamente igual que Antonio, quien en realidad no es más que un modelo que representa a una sociedad prácticamente al completo. El protagonista sale del anonimato al comienzo del film para volver a él cuando éste termina. Se trata de “uno más”. En el fondo, no deja de ser una reflexión aplicable a cualquier momento en el que un grupo de seres humanos sufren y padecen por motivos de índole histórica o política.

Los personajes están perfectamente caracterizados como seres humildes que se desenvuelven en un ambiente aún más humilde, asolado por la pobreza y la miseria.
Antonio es un hombre aún joven deseoso de trabajar tras dos años en paro para poder sacar adelante a su familia, compuesta por su mujer, a quien apenas se caracteriza por su escasa aparición pero claramente modelo de las mujeres humildes de la época: trabajadora, sacrificada y con una poca cultura que le hace caer en la superchería, y Bruno, un niño muy listo, tierno y afectuoso que trabaja para ayudar en la economía familiar. Las relaciones padre-hijo son puestas a prueba en la horrible y agobiante tarea de buscar la bicicleta robada. La dinámica de los hechos hace que las actitudes de ambos evolucionen, maduren y se transformen.
La película presenta un intencionado escenario de la posguerra lleno de personajes que, perdidos en su anonimato, muestran sus penurias por las pobladas y vívidas calles romanas.
Los escenarios, tal como es propio del cine neorrealista, son espacios reales en la capital italiana.